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Design thinking: una primera a aproximación al concepto (1 de 5)

BusinessADN se inspira en la metodología Design Thinking, así que qué mejor manera de empezar la nueva actividad del blog explicando qué es el Design Thinking o Pensamiento de Diseño, sus fases y por qué lo elegimos como referencia frente a otras aproximaciones como Customer Development / Desarrollo de clientes o Lean Startup que también nos inspiran.

Somos conscientes de que se ha escrito mucho sobre Design Thinking en la última década y es un concepto ampliamente conocido en el ámbito empresarial y los profesionales ligados con la innovación. Sin embargo, sus principios y aplicación son plenamente vigentes y, en nuestra opinión, aún desconocidos por mucha gente fuera de estos ámbitos. Por eso nuestra aproximación será eminentemente divulgativa y muy práctica, aprovechando el caso de BusinessADN como hilo conductor para materializar los distintos conceptos y herramientas que vayamos utilizando.

De forma resumida, Design Thinking hace referencia a una metodología que utiliza herramientas del mundo del diseño y la creatividad para descubrir cuáles son los problemas reales de los usuarios y plantear ideas innovadoras que supongan una solución.

Aunque muchas organizaciones utilizan los principios de diseño para innovar, la definición y aproximación a Design Thinking del Instituto de Diseño de la Universidad de Stanford es una de las más compartidas. Se entiende como un proceso iterativo consistente en 5 fases en el que se utilizan diferentes herramientas con dos objetivos fundamentales:

  • entender qué necesitan los usuarios
  • presentar nuestras ideas /soluciones a potenciales clientes para recabar opiniones que nos permitan mejorarla
Design Thinking Concepto

Por tanto, partiendo de una aproximación muy práctica, Design Thinking supone una gran ayuda en las fases inicial de cualquier proyecto emprendedor y también durante el proceso de búsqueda de posibles ideas de negocio. Pero también en fases más avanzadas a la hora de lanzar una nueva versión de un producto o servicio ya existente; a la hora de abordar un nuevo proyecto por parte de una organización consolidada; y, desde nuestro punto de vista, en cualquier situación del día a día que requiera una aproximación innovadora.

Es cierto que el emprendimiento se suele vincular a aquellos que lanzan un negocio o incluso a los que lo gestionan.

No obstante, desarrollar una mentalidad emprendedora es en realidad algo mucho más genérico que aplica en realidad a todas las esferas de la vida: en mundo cada vez más complejo, todo el mundo necesita ser capaz de identificar oportunidades, tomar decisiones y ser capaz de adaptarse. De hecho, es la filosofía que ha inspirado el marco de competencias emprendedoras propuesto por la Comisión Europea (EntreComp), que aborda el proceso desde la ideación hasta la puesta en acción para generar valor.

¿Esto significa que todo el mundo conoce y usa Design Thinking? Lamentablemente no. Aunque cada vez más personas conocen Design Thinking, su uso está aun muy lejos de ser masivo y sigue restringido a determinados círculos o profesionales.
En gran medida esto sucede porque muchas de las personas que potencialmente serían candidatos perfectos, nunca han oído hablar de ello. Y si lo han oído, creen que es algo que no les aplica. La propia terminología y los tecnicismos suponen una barrera de entrada muy potente.

Ese es el principal motivo por el que decidimos lanzar BusinessADN. Queremos que sea la puerta de entrada a este tipo de metodologías para todo tipo de perfiles.

Tras esta pequeña introducción, en las próximas entradas situaremos el origen de Design Thinking y describiremos en detalle sus fases y algunas de las herramientas recomendadas para ponerlo en práctica. También iremos detallando como hemos adaptado Design Thinking para hacerlo más accesible. Y como queremos seguir haciéndolo con otras herramientas y metodologías